miércoles 23 de julio de 2008

LOS SUEÑOS DEL SOL Y EL AGUILA DEVELADORA

















El Sol, por decirlo así, es una Puerta.
Inkas, egipcios, persas, babilonios y mayas lo sabían. Incluso antes de que la numeraria Águila me convenciera de llevarme hasta aquel Lugar en el cual Develaría Mi Nombre, que también es Su Nombre, sabía que en algún momento nos encontraríamos. Mi Suerte ya estaba en mis Sueños: si confiaba en mi destreza de viajar a nuevos lugares sería Uno con Ella; podría, por Mí Mismo, confirmar lo que sus ojos le enseñaron a los Magos y Artistas cuyos Sueños, por pura coincidencia, fueron los mismos que los míos. Ahora el Águila sobrevuela las corrientes de Nazca preparándose para su Ascenso Más Trascendente. En la nave de sus ojos, la Puerta del Sol refleja los incisos radiales que conectan todo el Universo en una acuarela de Tierra, Agua, Viento y Fuego.


4 Comentarios / Comments:

Andrés Gustavo Fernández dijo...

Dijo Andrea Fabiana Marqués:

Del encuentro el privilegio de los ojos en el vuelo,
En el sueño de los muchos solo El uno en confianza toma vuelo

Que es el nombre sin el nombre develado desde el vuelo?
Destreza del que crea en el uno del deleite en sueños de aventuras por el todo

Cubre en vuelo indefinido el impulso trascendente
Cruza el velo,
Es ungida por el todo indefinido desde el blanco panorama en el uno integra unos desde el rayo indefinido del portal.

mi despertar dijo...

Gracias por hacerme llegar tus escritos, son bellos

Anónimo dijo...

Bueno, comentarios un tanto escasos, algunos con pretensiones de profundidad, otros con clarísimas -u oscuras-intenciones de "levante" (ver foto de boca deseante y anhelante, jua!)
Solo me interesa saber, "caro" Andrés, si probaste el peyote...este escrito tiene resonancias de Castaneda.
Claudia Gabriela.(no soy anónima, pero retronca para estas porquerías de los blogs, el insomnio, como sabés, obliga a que me meta en estas cosas)

Paula Irupé Salmoiraghi dijo...

¿Leíste La saga de los Confines de Liliana Bodoc? Creo que te gustaría mucho.